Y no fue sin disposición divina que esa LENGUA, que durante siglos había congregado la más vasta asociación de naciones bajo la autoridad del Impero Romano, se tornó la LENGUA PROPIA de la Sede Apostólica y fue así conservada para la posteridad, reuniendo a los pueblos cristianos de Europa por un estrecho lazó de unidad.
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Editó Gabriel Pautasso
Jorgelina Muradell ¡¡¡MIENTE!!!
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Usted no quiere lo mismo que yo.
Yo quiero políticos austeros.
Usted y sus pares dilapidan los dineros del erario municipal llenando el
nada honorabl...
Hace 3 días
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