domingo, 26 de agosto de 2012

*EN MEMORIA DE LOS CAÍDOS POR DIOS y PATRIA: AL DIOS Y A LA IGLESIA QUE ALEGRARON MI JUVENTUD*


Llegó el postconcilio, y con él, el nuevo cura.  Ya no vestirá sotana, vestirá como cualquiera, y con torpe desenvoltura tratará de hablar y de reír como los demás. Con él viene “la  Iglesia de los pobres”, pero él será el primer párroco con coche (“instrumento de trabajo”) para no estar nunca en el pueblo. 

Editó: Lic. Gabriel Pautasso